Quise convencerme de que ya no te extrañaba
inventé una realidad en la que no estabas.
Dije que ya no quería verte,
hasta me llegué a creer que no me hacías falta.
Pero llegó un día en el que me di cuenta.
Llegó un día en el que te necesitaba.
Esa amiga de compartir sonrisas
y las historias de vida.
Dije muchas cosas.
Y espero que no las escuches.
Dije cosas por decir.
No podía concebir que yo no te importara.
¿Cómo no iba a importarte si sé que me adorás?
Qué tonta, tonta, tonta fui.
Y la perdida era yo, perdiéndote a vos.
Hasta que un día no lo aguanté más.
Y no veo las horas de volverte a mirar,
abrazarte, y reirme con vos, como antes.
Aunque seamos personas distintas,
siempre vamos a ser las mismas.
domingo, octubre 17
martes, octubre 12
No soy vos

y cuánto creés.
Sé cuánto te quiero
y que nada te debo.
Sé que no te lo merecés,
y que no sabés
que yo sí lo sé.
alguna vez, también me idealizaste.
Pero no voy a salir a correr
y esperarte en tu vereda amarilla
porque hoy aprendí...
hoy aprendí a crecer.
Y ya sé. Ya lo sé.
Retrotraerse a los deseos del pasado
no alimenta el alma.
Que la vida se siente hoy, y no ayer.
Y tengo que dejar atrás
esa locura de quererte acá.
Porque sé cuánto soy
y sé que no sos vos.
Vos no sos
contenedor suficiente
para todo lo que soy,
hoy no sos, no soy vos.
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